La clave de un buen principio

   Nuestra relación con la comida es algo muy complejo, en la que intervienen múltiples factores de todo orden: desde psicológicos, culturales, de estatus socioeconómico a otros diferentes. No sólo comemos para satisfacer el hambre, acto indispensable para la vida, sino también para neutralizar la ansiedad cuando lo hacemos compulsivamente, como divertimento cuando participamos con amigos en un club gastronómico o como vínculo social, ya que la comida es el eje de todas las celebraciones.

   Después de 25 años dedicándome al tratamiento de la obesidad y el sobrepeso, a problemas de comportamiento alimentario anómalo y trastornos metabólicos relacionados con la alimentación (diabétes, dislipemias, hiperuricemia, anemias…) he ido recogiendo datos y mi interés se ha centrado en organizar un sistema que permita al paciente comprometerse con un proyecto que acabe con la obtención de un peso deseable y un nivel mayor de satisfacción personal.

   Ésta es la clave de un buen principio.

Doctor Reverte consejo